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Relaciones Públicas 3.0, hacia dónde vamos

Basados en el planteamiento de Bernays de 1922; el objetivo del asesor en Relaciones Públicas debía saber, interpretar a la organización ante el público y al público ante la organización… Hoy, 2012, noventa años más tarde, vemos que ésta, sigue siendo una constante en el manejo comunicativo y relacional de la marca/empresa con sus diversos grupos de interés, y, esencialmente, con los clientes/consumidores.

El doctor Michael Wu, científico e investigador de Lithium, en su presentación en el SugarCon 2012, realizado del 23 al 26 de abril, en San Francisco, California, hace referencia  a la “ciencia de la relación”. En ella deja en claro que la necesidad del ser humano de socializar y formar comunidad ha estado latente desde la edad de piedra. Evidencia, tal vez, que muchas compañías no logran captar en su entendimiento o cultura organizacional. Pero volvamos a retroceder en el tiempo, esta vez a la década del 40, donde el investigador británico Pimlott menciona que la función del PR era determinante, sobre todo, en el aparato de gobierno de los Estados Unidos. Para Pimlott, las relaciones públicas ayudan a cruzar “el abismo que, a pesar de los avances en educación y comunicación, que existen entre “nosotros” –los millones de hombres y mujeres sencillos- y ellos: los miles que se encuentran en el sector empresarial…”

Si comprendemos el concepto que han tratado de transmitirnos los investigadores en Relaciones Públicas, y también, el Dr. Wu podemos establecer, basados en la propuesta de Wu, que para lograr una fuerza en el vínculo, igual a la fuerza de la “relación” o relaciones, se debe tener en cuenta lo siguiente:

Tiempo: basado a la cantidad de tiempo compartido o que pasan juntos.

Intensidad: referida a la intensidad emocional y sensación de cercanía que se percibe o siente.

Confianza: entendida como la intimidad o la mutua confianza (transparencia) en las acciones y mensajes transmitidos.

Reciprocidad: comprendido en la cantidad de servicios recíprocos, o la expectativa de recibir en la misma proporción en la que se da.

Si estas son las bases que se deben tomar en cuenta para que la “relación” entre la marca/empresa y sus públicos coexistan sosteniblemente. La pregunta es, ¿realmente el negocio comprende la implicación de la relación y la comunicación para su desarrollo sostenible? Nuevamente citaremos a Bernays. Él creía que las Relaciones Públicas debían estar basadas en el conocimiento de las ciencias sociales. Entonces, la conclusión podría ser que el profesional de relaciones públicas debe administrar una amplia información sobre ciencias sociales para que pueda dirigir una sobrecarga informativa y de esta manera pueda dirigir y gestionar mejor las relaciones entre la organización y sus diversos grupos de interés.  Con esta pequeña demostración académica de conceptos quiero expresar que hoy en día, las Relaciones Públicas, se convierten en una necesidad para poder fomentar el entendimiento entre el actual “negocio social” y la “sociedad”, integrada por todos los stakeholders que tenga la empresa. Para Sam Black, en 1962, las Relaciones Públicas son “el esfuerzo planificado, deliberado y sostenido para establecer y mantener una comprensión mutua entre la organización y su público”. No se ha inventado la pólvora, lo que ha sucedido es que ya se olvidó cómo usarla o de dónde viene y para qué sirve.

En ese contexto y en el actual, debemos tener en cuenta que para poder administrar una buena comunicación y relación y, así, posicionar mejor nuestra marca/empresa en nuestros clientes/consumidores debemos comprenderlos. Social Media, el canal bidireccional, se convierte en el puente, sólido y perfecto, para poder mejorar la comprensión entre ambas partes como mencionan los preceptos de las relaciones públicas.

Ahora bien, como debemos estar siempre un paso adelante, en manejo de comunicación y relación con nuestros stakeholders, entonces el Social Customer Relationship Management se convierte en el mejor canal para poder monitorear e identificar una serie de insights que permitirán al negocio a cumplir con su adecuación y sostenibilidad, no sólo “social”, sino, “comercial”.

Jesús Hoyos, experto en temas de CRM y SCRM en Latam, lanzó un post hace unos días hablando de la importancia de generar centros de comando para la administración adecuada de las redes sociales y las comunidades. En el aclara, bastante bien, la necesidad de crear un área especial dedicada a la interpretación y gestión del contenido tan importante para mejorar la “relación y la comunicación” de la empresa en nuestro continente. No es solo hablar de “compromiso” o “engagement” y asociarlo a las cifras de seguidores o fans en una página, también hay que medir el buzz y las consecuencias de esa retroalimentación para el mejor desarrollo de la empresa, no sólo para crear nuevos productos y servicios, complaciendo la necesidad del consumidor –un principio de Marketing- más bien, ver más allá de lo comercial e interesarse por lo social. Los canales 2.0 tanto el Social Media, como el Social CRM, permiten identificar y rescatar data para gestionar, también, planes de Responsabilidad Social, que son necesarios para un desarrollo sostenible de ambas partes.

La necesidad imperiosa de profesional de Relaciones Públicas, implica estar investigando e innovando en formas de mejorar esa comunicación y relación con el cliente. Para finalizar con esta propuesta, la convergencia tecnológica nos está permitiendo cada vez más poder estar más cerca con nuestros grupos de interés, por ello, el analizar la evolución de la plataforma móvil es un punto neurálgico en el manejo de la comunicación. Las apps, si bien es cierto, son una alternativa interesante, en la práctica se convierten en temas costosos en los presupuestos de los negocios, pequeños y medios que necesitan imbuirse en el ecosistema social y económico. Sin embargo, la exploración de nuevas formas de acceder al entorno móvil están apareciendo. Todo nos lleva a pensar que en un futuro no muy lejano, y debido a la conexión móvil a diversas redes, será fácil predecir modos y comportamientos de los usuarios. Suena algo bastante “trend” pero a eso estamos apuntando, si lo analizan por un momento, Google posee toda tu información, al igual que Facebook, si se tiene habilitada la opción de GPS asociada a la cuenta de Google, ellos sabrán exactamente cuál es la rutina diaria, al igual que Facebook con su localización de fotos y lugares. Del mismo modo Twitter también posee esa acción. Analizar toda esa información, procesarla y distribuirla a las diversas áreas, pero sobre todo, a la “alta dirección” es algo que el área de Relaciones Públicas debería gestionar. Toda aquella acción que determine o afecte la imagen y comportamiento de la empresa debe de ser administrada por el PR.

Hacia dónde vamos, muy lejos. Pero llegar lejos implica entender el entorno, analizarlo y comprenderlo. Social Media, CRM y Social CRM nos dan toda aquella data, pero la empresa realmente saber decodificarla para un beneficio social y no solo comercial. ¿Qué piensan?

PR 3.0: ¿El cliente social y la empresa social?

Desde hace unos días le estoy dando vueltas a la idea, realmente existe un nuevo cliente o “cliente social”. Haciendo un análisis ligado al tema de responsabilidad social, se me viene a la mente la pirámide de Carroll. El menciona que la compañía tiene y  debería cumplir cuatro responsabilidades, la económica, las legales, las éticas y las filantrópicas. Entonces si una empresa actuara de manera conscripta a estas responsabilidades, supone, que no debería existir una mayor inversión en cuestiones de marketing, relaciones públicas, customer relationship management (CRM) y el tan mencionado “últimamente” customer relationship management social (SCRM). Esta es una tesis que sí puede sustentarse, desde mi punto de vista.

Cuando se crea un negocio, se busca generar primero un beneficio económico personal –o grupal-, a expensas de la venta de un producto o servicio. Que, se supone, cumple a cabalidad con las necesidades del cliente o consumidor o del mercado donde será expendido u ofertado. Ahora bien, hasta aquí, hagamos un paralelo con la pirámide de Carroll. Este ejemplo cumple con el aspecto económico (generación de ganancias), el legal (ser formal), el ético (productos de calidad y post venta) y faltaría la filantrópica. Entonces para qué necesitamos invertir en mejorar nuestra relación con el cliente, si como me dijo Wim Rampen (@wimrampen) en twitter, “the best service is no service”… this is the mindset co’s need.  Para responder esta frase con la cual concuerdo, vayamos a la teoría del planeamiento estratégico y su evolución.

Después de la segunda guerra mundial el mercado se expandió  generando un consumo masivo desmesurado.  Debido a esto es que la empresa  se planteó, atraer a nuevos clientes, ofreciendo un valor agregado o ventajas diferenciales en el producto o servicio que ofertaba. En las décadas del 60 y 70 el contexto cambió,  debido al paso anterior, el cliente se volvió más exigente aún. Es por eso que los negocios se vieron obligados a posicionarse en los clientes a base de las marcas. El trabajó radicó en entrar al mind share del cliente. En las décadas siguientes, debido a la proliferación de marcas y sub marcas, es que se busca a través del planning, crear nuevas estrategias para destacar la empresa, la marca y el producto o servicio en el cliente. Es aquí que, conceptos como responsabilidad social, calidad total, toman fuerza en las empresas, así nacen también herramientas como el CRM.

Definitivamente he condensado y tal vez omitido algunos otros conceptos o sucesos, empero, entrar a detalle sería demasiado extenso. Pues bien. La respuesta a la frase de Wim Rampen, es volver a lo básico, a lo inicial. Simplemente ser un negocio responsable, cumplir con las exigencias del mercado, nada más. Qué simple, verdad. Pero, ¿quiénes realmente cumplen con estas? acciones. Casos como el de Nike y la sub contratación de niños para la manufactura de sus productos. Nestlé y la devastación de árboles en Asia para la fabricación de su aceite de Palma, entre otros más, nos hacen ver que no es simple agradar al cliente y menos a la sociedad.

Hoy en día, hay que aceptar los diversos contextos donde nos desarrollamos, para mis seguidores en Twitter -la mayoría norteamericanos- lo que puedo escribir aquí ,a veces, puede sonar extraño, pues es otro contexto. Cuando se habla de CRM Social, dirigimos la atención a la palabra “colaboración”, sustentada en la forma o la manera de escuchar y comprender mejor a nuestro cliente, gracias a la interacción que permiten las comunidades, blogs y redes sociales. Unificar la herramienta del CRM con los Medios Sociales es, hoy por hoy, el mejor utensilio. Claro según los mercados. Y esta evolución de las herramientas está amarrada al desarrollo del internet. Sin plataformas 2.0 que permitan interactividad simultánea, en tiempo real, no podríamos hablar de un CRM Social. Y en Perú, el tema está aún, como una tendencia.

Buscar y atraer nuevos clientes, es una necesidad para el negocio de hoy. En el hemisferio norte el trabajo realizado con herramientas de CRM y CRM Social puede funcionar pues, en ese contexto el cliente ya evolucionó, es un cliente informado y hasta podríamos decir que es investigador. Pues antes de adquirir un producto o servicio analiza una serie de factores de acuerdo a sus necesidades. Es por eso que en esas latitudes el “influenciar” es una necesidad. Empero, en varias zonas del hemisferio sur, el tema es distinto, los insights cambian y el influenciar pasa ser un tema secundario. Aquí aun estamos en la onda de apelar al sentimiento para concretar una compra y lo podemos comprobar, por ejemplo, en la publicidad peruana.

Entonces, ¿el “Cliente Social”, existe?, claro. Aunque algunos en mi contexto no se atrevan a aceptarlo. Esteban Kolsky (@ekolsky) hablaba de este término hace un tiempo atrás. Aceptar que los clientes son más libres de expresarse, sin importar su ubicación geográfica, transmitiendo sin darse cuenta a la empresa lo que desean, es una realidad que la Empresa Social debe consentir. Y para captar estos pensamientos existen diversos mecanismos de retroalimentación. Esto exige un cambio en el negocio, pues este debe ser “transparente” para lograr confianza y lealtad con el cliente. Las empresas de software en Norteamérica lideran una competencia acérrima para posicionarse con la mejor herramienta, Jive, Gatner, Lithium y otras, otorgan una serie de beneficios en el manejo de CRM Social. Empero, más allá de las herramientas, para mí, está el saber analizar los mensajes, la información y aprovechar esta, no solo en un contexto no solo electrónico, sino también, en un ámbito real, es decir, cara a cara. Ya expliqué en post anteriores que el cambiar o evolucionar no solo es adquirir nuevas herramientas tecnológicas, es modificar la cultura de la compañía y hacer ver, a la alta dirección, que asumir la existencia de un “Cliente Social” es una necesidad para la expansión del mercado, en el hemisferio norte. Aquí en el sur, aun es una tendencia que dependerá única y exclusivamente del avance del internet, sin embargo, está en crecimiento. De nada servirá en nuestro contexto realizar campañas B2C online si el retorno de la inversión (ROI) será mínimo. El impacto de las campañas se ve por el flujo económico que representa a la empresa, no por la difusión mediática que puede lograr. En fin. Aceptar la existencia de un Cliente Social y por su puesto de un Negocio Social es relevante. La Colaboración, al igual que la Responsabilidad Social y el Desarrollo Sostenible, son palabras que en su esencia van de la mano y eso es algo que se debe tener en cuenta, en esta evolución del ecosistema social.

PR 3.0: Comunicación Sostenible y Responsablidad Social en Social Media

Hoy por la madrugada estuve analizando algunos temas para el blog y decidí dar mi punto de vista sobre la Responsabilidad Social (RS) y su comunicación a través de Medios Sociales, en busca de una comunicación sostenible. En la actualidad la empresa moderna atraviesa una evolución comunicativa, debido al mejoramiento de las tecnologías de la información y comunicación. Este es un hecho bastante conocido, sin embargo. Muchas empresas aun no comparten una visión pragmática de esto. La sociedad ha evolucionado, y cada vez, exige más información, transparente, real de la empresa y de cómo sus acciones impactan sobre los diversos stakeholders.

Está demás decir que hoy en día, las corporaciones, se ven obligadas a mostrar información actualizada y confiable sobre su manejo. Atrás quedaron aquellos conceptos que manifestaban que las memorias anuales, por ejemplo, era documentos confidenciales y se repartían a ciertos grupos de interés. Esto ha cambiado. Las normas en algunos países exigen a las empresas ser transparentes sobre sus diversas acciones, sobre todo, con la comunidad o sociedad donde se desarrolla.

Así, en un ecosistema social que camina hacia la transparencia, las herramientas de la web 2.0 son la mejor opción que tiene la compañía para transmitir mensajes, informaciones y al mismo tiempo retroalimentarse de lo que sus propios stakeholders necesitan. La RS es una opción de vida para el ciudadano corporativo, y, como tal debe compartir su manejo con el entorno donde habita.

Particularmente siempre he sido de la idea de mostrar todo lo que la empresa realiza a favor de sus diversos grupos de interés.  En las reuniones realizadas por Perú 2021, hace 5 años atrás, -cuando para mí, la RS era mi pasión-  siempre discutía con algunos amigos sobre la necesidad de compartir, mostrar, difundir, esas acciones sin “recelos”. El tiempo y la evolución del ecosistema ha forzado a realizar esto, claro, de manera inteligente para que no sea percibida como publicidad enmascarada tras objetivos netamente marketeros.

Algo que se debe tomar en cuenta al momento de iniciar una aventura de RS en redes sociales, comunidades y blogs es tener en claro el concepto de RS. Hace unos días escribí un post, que en cierta manera, se asociaba al tema que trato hoy. Creo que eso es lo que motivo a profundizar en ello. Empero, para no desviarnos, los medios sociales son una herramienta eficaz para transmitir mensajes y generar lealtad, siempre y cuando, se sepa darle el uso adecuado. Entonces, más allá de querer tener presencia en el ciberespacio hay que determinar, ¿qué necesidades de comunicación tienen mis stakeholders? Así mismo hay que tener en cuenta algo muy importante, no todas las organizaciones deben tener un espacio social. Pues podría generar situaciones controversiales, el ejemplo de Nestlé, creo, es el más representativo al respecto. Entender que un “Medio Social” es una puerta abierta para que todos mis grupos de interés me vean. Esto es algo que debe quedar muy claro en la alta dirección. La base de este espacio reside en la interacción entre la organización –quien es representada por el community manager- y los diversos públicos que tenga la compañía. Tener bien identificados a mis stakeholders, e identificar claramente sus necesidades de comunicación, será vital para que la estrategia comunicativa a través de Ventanas Sociales de resultado favorable para la empresa. Deseo aclarar, que, cuando me refiero “estrategia” estoy hablando de haber identificado una necesidad comunicativa insatisfecha entre la organización y sus grupos de interés, que se desea reparar o mejorar.

Entonces, viene el segundo aspecto más delicado e importante, desde mi punto de vista, la construcción de los mensajes que serán publicados. Aquí se debe tener mucho cuidado del lenguaje y el tono comunicacional que su utilizará para estructurar la ventana social de RS. Repito, reconocer las necesidades comunicacionales de los públicos de la compañía será vital. A esto, debemos sumarle, la calidad del contenido, que, definitivamente busque generar un mensaje sostenible. Que perdure en el tiempo y obviamente beneficie a los stakeholders. Una ventana social de RS no solo debe contener las diversas acciones que realiza la empresa hacia sus grupos de interés, tiene que otorgar un valor agregado, la interacción y el mensaje perdurable.

Ser conscientes de nuestros actos como empresa, será fundamental. Pues como mencioné al inicio los diversos grupos de interés han evolucionado y no se dejarán llevar fácilmente por lo que diga la empresa en su portal oficial o su ventana social. Investigarán y contrastará lo que se difunde en esos medios. Entonces si la empresa es consciente de que no puede ser transparente, es mejor que no se arriesgue a introducirse al mundo de los medios sociales.

La sustentabilidad del mensaje radica en el beneficio que tendrá lo que se redacta y expone, y que este contenido ayude no solo al stakeholder de hoy, sino, que beneficie al que estará mañana. Generar confianza y lealtad a través de un mensaje sostenible, creo yo, es la mejor manera de mostrar la Responsabilidad Social de la empresa con sus grupos de interés.

Somos socialmente responsables…

Después de leer la Editorial del diario El Comercio, me permito empezar a redactar el primero de mis comentarios sobre temas netamente profesionales. En una agitada carrera contra el tiempo he decido iniciar este camino. Aquí, en este espacio, pretendo desarrollar diversos temas de coyuntura u otros que tengan relevancia para el desarrollo de nuevos pensamientos por parte de los lectores. Sin más preámbulos iniciaré mi comentario.

Después de leer la interesante editorial que reproduce el decano de la prensa peruana. Quiero permitirme hacer algunas acotaciones a tan prolijo y menudo análisis. Si bien es cierto los impases que atañen a DOE RUN Perú (DRP) -empresa de capitales norteamericanos- no son nada nuevos para nuestra sociedad. La inquietud que destella de esta situación es, porque el diario Gestión y el propio El Comercio no mostró una postura más firme cuando se suscitaron dichos inconvenientes. Mi crítica está dirigida, primero, a como algunos medios de comunicación intentan de manera insipiente actuar de manera responsable con respecto a temas como estos. Si queremos denotar interés, preocupación, ser socialmente responsables, se debería tomar más enserio la serie de atropellos que ha cometido esta empresa, que, con favor del estado y de otras instituciones ha podido sobrevivir hasta hoy. Acaso Gestión o El Comercio, se preguntó de dónde salió el dinero que se gastó el año pasado en los más de 10 (diez) comunicados de prensa a toda página y en algunos casos a full color que sacó esta empresa. Es obvio que los intereses comerciales predominan ante lo social. Sin embargo, esa serie de comunicados regulares que emitió DRP durante de los meses de setiembre y octubre del año pasado. Y solo menciono los que salieron ahí. Con qué dinero se pagaron, si la empresa ya se había quedado sin dinero. Los que trabajamos en medios sabemos también que la publicidad se compra con antelación. Pero, si soy una empresa responsable con mis conciudadanos, me preguntaría por qué firmar contrato (aceptar dinero) con una organización que lo único que ha hecho desde que llegó al país fue verle la cara de tontos a muchos peruanos. Si desde el 2005 DRP viene pidiendo prórrogas para el cumplimiento del  Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA) por qué no el diario El Comercio o Gestión no cumplieron su verdadero rol de informar e investigar las verdaderas razones que empujaban a esa empresa a no cumplir con sus obligaciones. Dónde está la responsabilidad social de los medios de comunicación, acaso el dar a conocer la verdad de los hechos no es una función inherente del periodismo.

Mi segundo planteamiento es, por qué la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) tardó tanto tiempo en tomar la decisión de sacarla de su círculo. Si bien es cierto he sabido de buena fuente que DRP siempre ha estado con la soga al cuello dentro de la SNMPE.  Por qué esperar cinco largos años, para despedirla. El año pasado cuando la empresa se declaró en quiebra, que se hizo, se trató de salvarla, me pregunto por qué el estado no liquidó a DRP, por qué la SNMPE no presionó para que cerrara sus operaciones de manera definitiva  sabiendas que no se cumpliría con el PAMA, además era obvio que nadie invertiría dinero en un “barco hundido” lleno de conflictos y deudas. Señores, el pretexto siempre fue los más de 3 mil puestos de trabajo directos y los más 15 mil indirectos que genera esta organización. Empero, si no está operando a su real capacidad, porque no tiene liquidez, por qué recién, se le aparta del seno de esta asociación. Cuál es la verdadera razón de actuar de esta manera perjudicando la propia imagen de la institución.

Y mi último planteamiento con el afán de que los lectores indaguen un poco más sobre el tema y saquen sus propias conclusiones… Por qué el Estado intentó salvar a DRP el año pasado, por qué aceptó darle una prórroga para el cumplimiento del PAMA si como ya hemos mencionado es obvio que ningún postor nacional o internacional querrá cargar con el lastre que dejó Centromin Perú, y que luego erróneamente cargó Doe Run Perú.

Aquí hay muchos datos que están dispersos, y que volviendo al primer punto la prensa tampoco se ha encargado de esclarecer, dónde está la responsabilidad social, de los medios de comunicación, dónde está la responsabilidad de las entidades privadas, dónde está la responsabilidad del propio ciudadano de conocer sus derechos. Cómo podemos quejarnos de la serie de atropellos que cometen diversas organizaciones si jamás nos hemos tomado el trabajo de leer cuales son nuestros derechos y también nuestras obligaciones. Si queremos ser  responsables empecemos a conocer primero las leyes que nos rigen. Eso evitaría que el Estado y las empresas no hagan nada con los diversos problemas respiratorios generados por el aire de baja calidad (causado entre otros por dióxido de azufre). La verdadera Responsabilidad Social está en evitar la contaminación de plomo en la sangre. Señores, según estudios realizados entre 1999-2001, la cantidad de plomo en la sangre del 99% de los niños menores de edad, está entre 15 y 80 microgramos por decilitro de sangre, siendo el límite máximo de 10. Acaso alguna empresa periodística a evaluado realizar un estudio para saber cómo se encuentra hoy por hoy este índice.

Más allá de los buenos deseos debe primar el respeto por el derecho de todos a vivir con dignidad, en eso los medios de comunicación deberían preocuparse más."Vista de la ciudad de La Oroya"

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